miércoles, 16 de febrero de 2011

El cine e Internet tienen que entenderse

El cineasta Álex de la Iglesia lo dejó bien claro en su discurso como todavía Presidente de la Academia de Cine, el cual vengo a reproducir a continuación. Más de acuerdo con el mismo no puedo estar, pero con algunos matices que luego expongo.







De sus palabras se pueden desprender varias lecturas como he podido luego comprobar al escuchar comentarios tanto en prensa como en la radio. No me fío de la televisión, van de la mano por la defensa de una Ley que ha sido aprobada, pero que pasarán varios meses hasta que veamos su puesta en funcionamiento, algo que ya me debería preocupar, pese a las palabras del presidente José Luis Zapatero todavía resonando en mi mente: "No se cerrarán blogs". Por tanto, prefiero leer algún resquicio hacia la imparcialidad y la comprensión de ambas posturas, por un lado, la del 'lobby' cultural, y por el otro la de los internautas. Esto es lo que ha hecho el director bilbaino y es de aplaudir su gesto desde el inicio de este debate paralelo, pese a las críticas recibidas por diferentes personalidades de su misma profesión como Iciar Bollain quien consideró que su crítica a la Ley era el surgimiento de una crisis sin precedentes (tremendista ella).

En cuanto al cine, es verdad que las descargas nunca han traido nada bueno para los creadores, pero que entiendan los que practican dichas descargas a mansalva que, gracias a su visión bastante libertaria del tema, han provocado el cierre de muchos negocios directamente relacionados: salas de cine y alquileres de DVDs, entre otros. En Algeciras, no queda ni una sala de cine y el negocio de alquileres se ha reducido considerablemente. Por tanto, ¿de qué ha servido todo este desprecio por el trabajo de los demás y el hecho de no habernos preocuparnos lo más mínimo porque se vayan al paro cientos de personas por culpa de una acción supuestamente ilícita? Es verdad que nuestro cine no es como el de Hollywood, ni gusta a la mayoría, pero siempre podemos pedir que se mejore sustancialmente pero con ofertas más llamativas, sin dejar de ser comerciales.

Considero abiertamente que, como con la música podemos contar con Spotify e iTunes, entre algunas de las actuales alternativas (completamente legales) a las ya consabidas descargas por medio de enlaces o el peer-to-peer, que hasta hace un tiempo había usado para mi consumo privado (y siempre porque no tenía más remedio y porque lo que me bajaba no se podía encontrar en ninguna parte), en cuanto al cine se refiere se debería pensar en buscar una alternativa (por supuesto, legal) que pueda conciliar a unos y a otros.

Y copiopasteo un comentario realizado por un usuario (pidiendo perdón por ello, puesto que no cabe otra manera mejor de expresarlo tal como esta persona lo hace) desde una web de un diario nacional y creo que sería el modelo a seguir:

"La solución como ya se ha dicho en miles de ocasiones pero que parece que nadie en la industria escucha es un sistema de negocio como Netflix. Una tarifa plana, ilimitada, a bajo precio (7 euros por ejemplo). La gente paga una mensualidad y punto. Lo que no puede ser es querer seguir cobrando precios sin sentido en la época de la distribución digital.. Los señores de la industria todavía prefieren llorar por el pasado envés de mirar hacia el futuro. Igual no os podéis forrar como antes, pero si que hay potencial de negocio. Si no pregunten a Netflix como se hace.."

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Spam not allowed.

Creative Commons By-Nc-Nd 3.0 Licence

Creative Commons License
Esta web está protegida bajo una licencia de Creative Commons.